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La respuesta previa dependerá de las siguientes condiciones:
a) Sí es la primer crisis,
b) Sí la persona es menor de edad,
c) Sí es adulto,
d) Sí ya tiene diagnóstico y tratamiento,
e) Sí lo llevaron a un servicio de salud por la crisis,
f) Sí no se han controlado las crisis a pesar del tratamiento,
g) Sí las crisis no se detienen (estado epiléptico).
Si es la primer crisis: La conducta que deberá seguir la persona que tenga la
primer crisis, será la de buscar atención médica en cuanto sea posible.
Dado que será necesario estudiar a la persona con la finalidad de encontrar la
posible causa de la crisis, se deberá acudir al servicio médico donde usualmente
reciba atención médica. El médico podrá ser de primer contacto, familiar o
general y/o pediatra cuando se trate de niños y este especialista este
disponible.
Sí la persona es menor de edad: En el caso de que se trate de un menor de edad,
será fundamental observar cuidadosamente el desarrollo de la crisis, con la
finalidad de describirla al médico que estudie al niño.
Sí es adulto: La persona debe buscar ser estudiado con la finalidad de encontrar
la posible causa de la crisis, se deberá acudir al servicio médico donde
usualmente reciba atención médica. El médico podrá ser de primer contacto,
familiar o general o médico internista o neurólogo cuando estos especialistas
estén disponibles.
Sí ya tiene diagnóstico y tratamiento: Por ninguna razón se debe suspender el
tratamiento indicado y buscar atención médica pronto, para informar al médico
tratante de la evolución del problema de salud. Generalmente el tratamiento
médico de las crisis requieren de un periodo variable para lograr su control.
Durante este periodo quizás sea necesario la referencia de un médico a otro. Por
ejemplo: el médico familiar podrá enviar a la persona con un pediatra o
neuropediatra, si se trata de un niño, y si en el servicio de salud está
disponible este profesionista. En el caso de los adultos, podrá ser en forma
similar, sólo que en vez de pediatra podrá ser un internista o neurólogo. La
"devolución" del paciente referido (contrarreferencia) se podrá dar cuando los
médicos especialistas hayan resuelto el problema por el cual fueron consultados
y el médico familiar realice y supervise el tratamiento, el cuál podrá ser
prolongado.
Sí lo llevaron a un servicio de salud por la crisis: Esta situación podrá darse
sí es la primer o la enésima crisis. Es común que las personas que presentan
crisis tónico-clónica con o sin perdida del conocimiento llamen a una ambulancia
y forcen a la persona que la padeció a ser examinada en un servicio de urgencia.
En este caso, cuando se trate de la primera vez, habrá que seguir estrictamente
las indicaciones de los médicos. En el caso de que la persona ya tenga
antecedentes de haber presentado crisis con antelación, deberá informar a los
médicos de urgencias la historia de su padecimiento. Es conveniente llevar
consigo información suficiente sobre el tipo de crisis que se padece y el
tratamiento que se está o se debe estar siguiendo (es común la crisis por
abandono del tratamiento).
Sí no se han controlado las crisis a pesar del tratamiento: Es más o menos
frecuente, que a pesar de que la persona ya disponga de diagnóstico y
tratamiento para las crisis, se presenten crisis inesperadas, como en el caso
previo. En este caso de debe de proceder como en el mismo ejemplo se indica.
Sí las crisis no se detienen (estado epiléptico): En pocas personas con crisis
epilépticas se llegan a presentar una crisis después de otra. El motivo
generalmente es el abandono de tratamiento médico o ya existe el antecedente de
eventos similares. Cuidado. Las crisis epilépticas de repetición constituyen una
urgencia médica, que requiere atención inmediata en un hospital general o de
segundo nivel por lo menos. En el caso de que no exista un hospital disponible,
se debe acudir con el médico más capacitado para manejar esta urgencia.
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