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Las manifestaciones de la epilepsia son múltiples y muy variadas y dependen
fundamentalmente del lugar del cerebro donde se inicia la descarga eléctrica
anormal de las neuronas.
La epilepsia puede ser:
a) de inicio generalizada
b) de tipo parcial tanto simples (la conciencia está normal y el paciente
se da cuenta de lo que le sucede) ó complejas ( la conciencia está alterada y el
paciente está confuso)
c) parcial con generalización secundaria
Las crisis epilépticas generalizadas, en todas ellas la descarga neuronal
se inicia en la porción central y profunda del cerebro. Hay pérdida de
conciencia durante el episodio, hay 4 tipos principales, a saber:
1. Tónico clónicas generalizadas (antes conocidas como crisis de gran
mal)
Es la variedad de convulsiones más conocida y más dramática, aunque no es la más
frecuente.
Se presenta en cualquier etapa de la vida excepto en el recién nacido.
Su presentación no es sinónimo de gravedad ya que puede ser tanto la
manifestación de variantes de epilepsia primaria ( de causa no definida y en la
que la epilepsia es la enfermedad) , como de formas sintomáticas de epilepsia (
o secundarias a lesiones cerebrales, tumores, malformación vasculares, golpes
intensos etc.).
El enfermo pierde súbitamente la conciencia, cae al piso, emite un grito, y
adquiere una posición de extensión de sus brazos y piernas, los ojos se desvían
hacia arriba o a los lados y su piel se torna gris ó azulosa, la mandíbula se
cierra y puede morderse la lengua. Entonces las extremidades empiezan a
flexionarse en forma rítmica cada vez más frecuentemente; al cabo de 60 a 90
segundos la crisis termina, ceden los movimientos y reaparece la respiración de
manera ruidosa ( estertorosa), se recupera la conciencia y la coloración
habitual de la piel.
Después de la crisis convulsivas el paciente se siente cansado, ó se queja de
dolor de cabeza, tiene vómito, está irritable y poco coordinado y requiere de
varias horas de reposo para recuperarse.
A) Crisis tónicas
Es una variante de crisis generalizadas, se caracteriza por pérdida del estado
de conciencia , desviación de los ojos hacia arriba, pupilas dilatadas y
mandíbula rígida. Todo el cuerpo está rígido y los brazos y piernas están
extendidos.
B) Ausencias (También llamada pequeño mal)
También esta forma de epilepsia es muy conocida, es más frecuente en el niño
escolar y en el adolescente, no se presenta en el recién nacido o el lactante y
es rara en el anciano.
Es la manifestación principal de una forma primaria de epilepsia, frecuentemente
de buen pronóstico, aunque también se presenta en síndromes epilépticos
específicos, en los cuales un mismo paciente puede presentar varias formas de
epilepsia.
Las crisis de ausencia pueden ser típicas, si se presentan múltiples veces al
día, son muy breves ( 15 a 50 segundos), e inician y terminan en forma súbita.
El paciente detiene su actividad, está desconectado del medio, puede presentar
parpadeo rítmico de los ojos, ó tirar los objetos que tiene en las manos, puede
también presentar movimientos repetidos de las manos, sacudidas breves de las
extremidades o sobresaltos. Tan pronto como termina la crisis el paciente
reanuda su actividad, sin tener conciencia de lo ocurrido en los segundos
previos, no tiene cefalea, ni está confuso o irritable. Frecuentemente estos
pacientes son enviados a revisión médica por falla escolar y distractibilidad.
Las crisis de ausencia pueden también ser atípicas, cuando los episodios son más
prolongados, se acompañan de estados confusionales postcrisis y forman parte de
algunos síndromes epilépticos.
C) Crisis atónicas
Es una variedad poco frecuente de crisis convulsivas, se presenta
fundamentalmente en el preescolar y escolar. Se asocian a formas graves de
epilepsia como el síndrome de Lennox Gastaut o el Síndrome de Doose .
Los episodios son breves y muy frecuentes, se caracterizan por pérdida súbita
del tono muscular, que condiciona que el paciente caiga bruscamente al piso
"como si alguien lo empujase", el paciente se golpea la cara, el mentón y la
frente, hay recuperación instantánea de la conciencia lo que condiciona que el
familiar no perciba la pérdida de ésta y considere que el niño se tropieza.
D) Crisis mioclónicas
Esta es una variedad poco frecuente de epilepsia, se presenta en los niño
pequeños y en los adolescentes. Forma frecuentemente parte de ciertos síndromes
epilépticos algunos de los cuales implican un pronóstico muy reservado.
Las crisis son muy breves, se pueden presentar múltiples veces al día, pueden
presentarse en racimos o salvas ( varias veces seguidas) y frecuentemente se
hacen más evidentes al despertar. Son sacudidas súbitas y bruscas de una
extremidad, o segmento corporal. Los pacientes parece que se sobresaltan, pueden
tirar los objetos que tienen en las manos, caer al piso o flexionar el tronco
sobre el abdomen, ó bien extender su tronco y abdomen en forma brusca.
Durante las crisis epilépticas parciales existe una descarga eléctrica excesiva
y anormal de neuronas cerebrales en un área focal o local. Las crisis parciales
se presentan en cualquier edad, algunas formas de crisis parciales son
idiopáticas o de causa no definida, y otras se deben a lesiones focales en el
cerebro.
En las crisis parciales simples no existe pérdida de conciencia y el paciente
está despierto y conciente del evento. Habitualmente son crisis muy breves y el
síntoma dependerá del lugar donde se localice la descarga epiléptica.
Las crisis pueden tener:
a) Síntomas motores, en éstas el paciente mueve en
forma involuntaria y es incapaz de detener, una extremidad, la cara, la lengua o
los párpados.
b) Síntomas olfatorios, por momentos breves el paciente tiene la
sensación de un olor desagradable intenso.
c) Síntomas visuales, en las que el paciente percibe luces, figuras o
formas.
d) Síntomas auditivos, en este tipo de crisis el paciente escucha en
forma recurrente, ruidos, sonidos o música.
e) Síntomas vegetativos, en esta variedad de epilepsia el paciente puede
tener dolor abdominal, sensación de malestar torácica, palidez extrema o rubor
facial.
f) Síntomas somestésicos, las crisis se caracterizan por sensación de
pesantez, adormecimiento, o percepción descargas eléctricas.
g) Síntomas psíquicos. El paciente puede sentirse raro, fuera de sí
mismo, o bien tener la sensación de reconocer algo nuevo.
En las crisis parciales complejas, los pacientes presentan
alteraciones variables de la conciencia. Los episodios son breves, y en el
periodo postcrisis es frecuente que el paciente refiera fatiga, cefalea o
irritabilidad.
Al igual que en las anteriores, las manifestaciones clínicas de las crisis
parciales complejas dependen del lugar dentro del cerebro donde se originan.
La actividad espontánea del paciente se detiene y aparecen movimientos de los
brazos, las piernas o la boca, que parecen tener un motivo pero que se repiten
constantemente, a manera de masticación, o de frotamiento de manos.
Otras variedades de crisis parciales complejas incluyen síntomas motores,
olfatorios, auditivos, somestésicos, psíquicos y vegetativos.
Las crisis parciales simples y complejas pueden generalizarse en forma
secundaria. Esto implica que el fenómeno de descarga neuronal focal se
generaliza.
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