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Introducción
El tratamiento de la epilepsia en el niño y el adulto, sin
duda constituye un punto básico en la formación de ésta pagina, y consideramos
que será una de las principales dudas que usted como navegador tendrá.
Para poder comprender más fácilmente el tipo de tratamiento
que requiere el paciente con epilepsia, se divide la información en tres áreas
especificas:
-
Tratamiento farmacológico (con
medicamentos)
-
Tratamiento en la escuela, trabajo,
sociedad.
c) Tratamiento en la familia
Como podrán imaginarse, para la gente que nos encargamos del
manejo de los pacientes con epilepsia, es muy importante que su tratamiento no
sólo se limite a los medicamentos, el médico que únicamente valora su trabajo
con base en si una persona tiene o no crisis epilépticas, quedará muy limitado,
ya que el paciente es mucho más que sólo crisis, el paciente es casa, escuela,
trabajo, sociedad, estado de salud en general, etc. Y por tal motivo es muy
importante que el manejo sea de manera integral, muchas veces el neurólogo, o el
médico tratante, necesitará la ayuda de otros profesionales de la salud, para
mantener al paciente con una buena calidad de vida.
Tratamiento
farmacológico
El tratamiento con medicamentos constituye uno de los grandes
retos de los médicos, ellos son los que podrán decidir el tipo de medicamento,
más apropiado para cada tipo de paciente, tomando en cuenta su edad, su tipo de
crisis epilépticas, las interacciones del medicamento con la salud general del
paciente y la experiencia individual. Como sabemos la epilepsia es más frecuente
en la población pediátrica, 75% de los pacientes epilépticos son niños de menos
de 18 años de edad, y en esta población se estima que por lo menos el 85% se
podrán controlar adecuadamente con medicamentos anticonvulsivantes. En general
podemos decir que existen en el mercado en nuestro país medicamentos que se han
considerado como tradicionales y medicamentos nuevos (algunos ya no tan nuevos),
que han tenido un desarrollo en los últimos años, con algunas indicaciones
precisas en cada uno de ellos. A continuación se mencionan para su conocimiento
el nombre genérico de los medicamentos tanto tradicionales como nuevos:
Tradicionales
Fenobarbital
Fenitoína
Carbamazepina
Valproato
Etosuccimida (ahora no disponible en el país)
Nuevos
Oxcarbazepina
Lamotrigina
Vigabatrina
Topiramato
Gabapentina
Felbamato (no disponible en el país)
Tiagabina (no disponible en el país)
Remacemida (no disponible en el país)
Cada uno de ellos tiene una dosis específica para ser
utilizados en el paciente adulto y en los niños, y solo el médico podrá
establecer cual es el medicamento mejor para cada caso en especial, la mayoría
de ellos han mostrado utilidad para mejorar las crisis epilépticas y han sido
bien tolerados en pacientes mexicanos, sin embargo es importante recordar que
ninguno de ellos se recomienda para ser automedicado, ya que las consecuencias
pueden ser serias.
Le recomendamos que usted deje esta responsabilidad del tipo
de medicamento en su médico, pero existen muchas formas de ayudarle en el manejo
del paciente con epilepsia. Una de ellas es la información que le pueda brindar
para conocer el tipo de crisis epilépticas que tiene el paciente. Aunque sabemos
que en el momento en que se presenta una crisis, a todos nos angustia, sería muy
recomendable que usted en ese momento observara lo siguiente para informar a su
médico y de ésta manera establecer el tipo de epilepsia que tiene el paciente:
(si desea mayor información revise el área de bases del diagnóstico)
-
¿Cómo inicio la crisis?
(con qué síntomas, que hacía en el momento de la crisis)
-
¿Cómo se fue desarrollando
la crisis?
-
¿Cuánto tiempo de
duración?
-
¿Cómo terminó la crisis?
-
¿Cuánto tiempo tardó en
recuperarse por completo y que síntomas presentó en esos momentos?
-
¿Las crisis siempre se han presentado de las
mismas características?
Usted, puede revisar en otro apartado de ésta pagina, los
tipos de crisis epilépticas que existen y se dará cuenta que son muy diversas,
por tal motivo, el médico necesitará herramientas para establecer el tipo de
crisis y estos puntos serán de mucha importancia, ya que como se indicó, de esto
dependerá en gran medida el tipo de tratamiento que se podrá utilizar.
Otra manera de ayudar a su médico para el tratamiento, será
llevar la contabilidad de crisis epilépticas que presenta un paciente, para tal
objetivo, a continuación se ha diseñado una hoja de control mensual de crisis
con esta finalidad, si usted desea puede imprimirla, anotar el mes que
corresponda y llevar ahí su control.
Tratamiento en la escuela, trabajo y sociedad
Iniciemos con los aspectos escolares, en donde el niño tiene
que pasar muchas horas del día y merece ser tratado también de una manera
integral, y sin ninguna diferencia.
Existe la creencia de que los niños con epilepsia tienen por
necesidad problemas en su inteligencia, en su conducta y escolaridad, en
ocasiones llegan hasta negarles el ingreso a centros educativos por tener
epilepsia. Sin duda son errores que solo se pueden explicar por ignorancia. Si
usted quiere recibir información acerca de lo que debe conocer el maestro, con
relación a la epilepsia, le sugerimos buscar en ésta misma pagina información
para padres, maestros y familiares.
Para analizar los principales factores que pueden estar
involucrados en la conducta y aprendizaje de un niño con epilepsia, se revisaran
cuatro puntos iniciales:
-
Aquellos problemas del niño relacionados con el origen o
causa de su epilepsia
-
Los problemas relacionados con la epilepsia misma
-
Las dificultades que pueden ser atribuidas al uso de los
medicamentos para controlar la epilepsia.
-
Los trastornos frecuentes en el desarrollo del niño y que
pueden presentarse al mismo tiempo en que se presenta una epilepsia

A) Relacionados al origen de la
epilepsia
Como se ha revisado en otro apartado de esta misma pagina, la
epilepsia tiene muchas posibles causas, las cuales por el lugar del cerebro que
estén afectando pueden dar origen a otras alteraciones como la conducta, el
aprendizaje o el lenguaje. Para entender fácilmente este punto pondremos un
ejemplo: Un paciente tiene epilepsia, porque tiene una lesión en el lóbulo
frontal del lado izquierdo; este paciente tendrá una epilepsia que de síntomas
de movimiento por ser el frontal el afectado, pero esa zona también se encarga
de la emisión del lenguaje y en buena parte de mantener atención-concentración;
por tal razón ese paciente tendrá una epilepsia, pero también tendrá una
dificultad para hablar y problemas en el aprender por distraerse fácilmente,
pero la causa especifica de estas alteraciones agregadas no son su epilepsia en
sí, sino el origen de la epilepsia.
B) Relacionados con la epilepsia en sí
Afortunadamente solo un grupo muy reducido de epilepsias
pueden producir problemas por si mismas en la conducta o el aprendizaje, ellas
son: la epilepsia de punta-onda continua durante el sueño lento, el síndrome de
Landau Kleffner, (ambos tipos de epilepsia, afortunadamente muy raras) y la
epilepsia con puntas centrotemporales así como las epilepsias mioclónicas
progresivas.
C) Relacionados con el medicamento
Como se comento para utilizar un medicamento para el control
de las crisis epilépticas, debemos acudir al médico para que el indique cual
sería el mejor, y debemos de conocer los efectos que pueden traer consigo
algunos de ellos. Algunos de los medicamentos pueden producir sueño,
irritabilidad, baja atención, dificultades para el aprendizaje y agresividad,
por citar los más frecuentes; por tal motivo si existe algún problema de éste
tipo tendríamos que investigar si el medicamento no es quien produce la
alteración, y no la epilepsia en sí. Sin embargo contamos con medicamentos muy
seguros, que utilizándolos a dosis adecuadas, no tienen ningún afecto sobre el
aprender o la conducta.
D) Relacionados con trastornos frecuentes en el niño
El niño en desarrollo, puede cursar con problemas de conducta
o de aprendizaje propios de su edad, se calcula en términos generales que los
problemas para aprender se observan en el 8% de los niños, el problema de
atención concentración, en el 6-7%, como ejemplos frecuentes. Por tal motivo y
solo por estadística un niño podrá cursar con uno de estos trastornos del
desarrollo y también tener epilepsia, aunque afortunadamente los niños con
trastornos del desarrollo muy pocas veces cursan con epilepsia.
Un trastorno que merece mención especial es la depresión y
ansiedad, en algunos casos el paciente con epilepsia cursa con éste tipo de
anormalidades, por un lado por la enfermedad al sentir que ha perdido salud,
pero por otro lado, por el mismo rechazo al cual en ocasiones pueden ser
sometidos; por tal razón será muy importante evaluar al paciente en su aspecto
emocional y en su caso recibir tratamiento especifico, el cual podrá ser con un
medicamento o con una terapia.
Se han revisado brevemente las causas más frecuentes para que
un niño tenga dificultades escolares al cursar con epilepsia, pero en términos
generales para el tratamiento integral se aconseja, en todo niño en quien se
están reportando problemas de conducta o aprender se evalúe, con por lo menos
los siguientes elementos:
-
Historia Clínica completa
-
Evaluación Neurológica
-
Pruebas Psicométricas (pruebas psicológicas) que incluyan:
-
Valoración de capacidad intelectual
-
Valoración de habilidades para el aprendizaje
-
Valoración de situación actual académica
-
Valoración de aspectos emocionales
-
Análisis de los factores que puedan modificar la conducta y
el aprender en el paciente con epilepsia
Es importante recordar que la gran mayoría de los niños con
epilepsia, tiene una capacidad intelectual normal, por lo que debemos luchar
porque tengan exactamente las mismas oportunidades en todos sentidos, que los
niños sin ésta enfermedad. Como ya comentamos una gran mayoría de estos niños
pueden ser controlados totalmente de crisis epilépticas y potencialmente ser
curados de las mismas. En caso de que el niño curse con problemas específicos en
su aprender, conducta o área emocional deberá recibir tratamiento, ayudados por
un psiquiatra infantil o por psicólogos, terapeutas etc., quienes en
colaboración con su médico tratante, darán un tratamiento integral.
El trabajo, es un punto importante a comentar. El paciente
con epilepsia es frecuente que se enfrenten a la dificultad de conseguir trabajo
cuando indican que padecen de epilepsia, sin duda constituye nuevamente un
problema de ignorancia en la población en general. Es recomendable que todo
paciente con epilepsia sea valorado por un médico para ser tratado en forma
adecuada con su medicamento, pero será obligación del médico orientar al
paciente y a la gente de su alrededor, en éste caso en su lugar de trabajo sobre
el potencial real que tiene cada paciente en especial, esto es parte de un
manejo integral del paciente epiléptico.

Con frecuencia la gente con epilepsia puede desarrollar
cualquier actividad mientras se encuentre en tratamiento. Este aspecto podrá ser
revisado en el área de derechos del paciente epiléptico, ya que ellos tienen
todo el derecho a ser personas con una productividad laboral normal.
El educar a la sociedad, constituye la base fundamental para
el buen trato al niño y al adulto con epilepsia, espacios como éste tienen la
finalidad de dar información a la población general sobre, que es y como
entender a los pacientes con ésta enfermedad. Sin duda una de las cosas a las
que más teme el hombre es a lo desconocido, y siendo la epilepsia una de las
afecciones más frecuentes, es importante conocer que hacer y que no hacer cuando
tenemos convivencia con una persona con ésta enfermedad. Pero es fundamental
enseñar al niño desde su educación primaria a entender estas dificultades y en
su caso mostrarles como pueden ayudar, han existido muchas experiencias en que
los niños nos enseñan como están ellos en la disposición de ayudar a su
compañerito que sufre de crisis y lejos de espantarse, se llegan a formar grupos
de ayuda en el salón de clase, uno vigila que no se golpe, otro toma el tiempo
de la crisis, otro vigila que no se acerque gente que no entienda lo que pasa, y
lo más importante al final de la crisis todos están con él, para darle
tranquilidad y comprensión.
Tratamiento en la
familia
Cuando nos enfrentamos a una enfermedad crónica como puede
ser la epilepsia, toda persona debe pasar por duelo, al perder salud. Será con
características especificas el duelo, en caso de ser el paciente, los familiares
del paciente adulto o los padres de un niño con epilepsia; sin embargo para
todos los casos los fases de este duelo son una etapa inicial de negación
(realmente no tiene nada, ni esta enfermo de nada), y de enojo (porque le tuvo
que tocar a mi hijo o familiar, el tener crisis epilépticas), posteriormente
existe una fase de depresión, seguida por una de negociación (bueno como hago
para poder ayudarlo, pero que recibiré a cambio) y por último una fase de
aceptación, en la cual frecuentemente se entiende la enfermedad, se ayuda a
vigilarla y tratarla de una manera muy eficaz. Es importante que en el manejo
integral se entiendan estas etapas para ayudar a los familiares de los pacientes
con epilepsia.

Por otra parte hemos dejado al final un punto vital para el
tratamiento integral de la epilepsia, y es el tratamiento preventivo.
Podrá revisar en otra parte de ésta pagina, las diferentes
causas de la epilepsia y podrá darse cuenta que son muchos los factores que
pueden estar involucrados sin embargo en términos generales podríamos resumir
que para tratar de evitar la presencia de epilepsia en el niño, es muy
importante el control inicial de la mujer incluso antes de embarazarse, durante
todo el embarazo y el nacimiento, ya que puede constituir la base del futuro del
niño; una vez que nace el niño su vigilancia pediátrica completa será
fundamental, por un lado para evitar enfermedades y por otro para vigilar su
crecimiento y desarrollo, ya que de presentarse una epilepsia, mientras más
rápido se diagnostique será mejor. En el paciente adulto es recomendable acudir
a revisiones médicas periódicas, para conocer su estado de salud, y detectar
enfermedades que pueden llevar a ser factores de riesgo para epilepsia.
El tratamiento integral constituye la base del éxito en la
vida del paciente epiléptico, tenemos obligación de vigilar su calidad de vida.
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